Dolor de espalda, piratería, y esperar años para jugar el juego que tanto esperaste. Es posible que hayas experimentado las situaciones recién mencionadas, o que más de algún conocido tuyo lo haya vivido. Lo cierto es que, según el INE, el ingreso promedio mensual en Chile fue de $620.528 en 2019, y era menor aún en años anteriores. Cabe decir que 600 lucas en una familia se hacen poco, y hoy en día se sabe que los sueldos altos lo tienen algunas personas, por lo que se deduce que hay muchos que no llegan siquiera a ese promedio.

Viviendo en este contexto, es de esperar que se requiera de esfuerzo, ahorro y tiempo para adquirir productos que faciliten no sólo tus pasatiempos, si no que también los aspectos de la vida en general. Es por esto que destaco 5 puntos que dificultan el ser gamer en Chile.

  1. Tener un PC sale más a cuenta que tener consolas

Una vez un amigo dijo que era un “gamer frustrado”. De hecho, también terminé usando ese término porque sentí que me identificaba. He jugado videojuegos desde corta edad, ya que a mi padre también le gustaba jugar, pero mi familia nunca tuvo el dinero suficiente para comprar consolas. Sin embargo, sí pude tener un computador con Windows XP y capaz de correr el MOHAA.

La razón por la que muchos de nosotros sí pudimos (y podemos) tener un computador (o notebook, hoy en día) es que sale mucho más a cuenta. Por un lado, una consola te sirve para jugar una cantidad muy limitada de juegos, y nada más. Un computador, por otro lado, te sirve para jugar, conectarte a Internet (de manera más cómoda que en las consolas que tienen esta función), estudiar y trabajar. Esto se ve reflejado en el hecho de que, en 2017, el valor de las ventas de videojuegos para PC alcanzó a las ventas de videojuegos para todas las consolas.

Además, si aun así quería jugar algún videojuego que no fuese para PC, podía conseguir un emulador. ¿Alguien ha jugado realmente Pokémon Esmeralda en Game Boy Advance? La desventaja de este método es que no todos los juegos funcionan correctamente, como me pasó con Silent Hill: Shattered Memories.

  1. No tener dinero para comprar juegos

Este punto tiene relación con el anterior ya que, al no tener dinero, muchos hemos tenido acceso a juegos de manera ilegal. En mi defensa, cuando usé esta práctica era demasiado pequeña como para saber lo que era legal y lo que no. Hoy en día puedo comprar juegos en oferta a través de Steam, pero años atrás no existía esta posibilidad. De hecho, si bien Steam fue lanzado en 2003, comenzó a agregar videojuegos de otras compañías años después.

Esta práctica tiene desventajas por donde se le mire. En primer lugar, es ilegal. Si bien la mayoría de las leyes de protección de propiedad industrial en este país tienen sanciones para los usos comerciales de ciertos productos, también existen penas para el uso de propiedad intelectual por parte de sujetos no autorizados. Claro que no se fiscaliza mucho, pero poniéndonos en el caso, sale más barato comprar un juego que pagar una multa. En segundo lugar, se corre el riesgo de infectar el equipo, y tampoco queremos eso.

  1. Tu PC no corre los juegos más nuevos

Esperé 6 años para jugar Dragon Age: Inquisition por un simple motivo: mi PC no lo corría. Recién este año pude tener un notebook con el que puedo jugarlo, pero me preocupa tener que esperar otros 6 años más para jugar Dragon Age 4 luego de que se estrene. Es realmente triste y frustrante, y sólo conozco a unas pocas personas que no tienen este problema.

Los precios de los computadores son horriblemente altos (y ni siquiera hablo de un PC gamer), y subieron aún más este último año debido a la alta demanda y el alza del dólar. Entiendo que no todas las personas necesitan un PC de X características y que existen opciones más asequibles, pero los gamers sufrimos. Bueno, no sólo los gamers. En las clases online de este año vi que muchos compañeros tuvieron dificultades con sus equipos. A mi parecer, es una situación que no debería darse.

  1. Mouse gamer

No creo que ser gamer sea un motivo exclusivo para crear productos más ergonómicos. Hay gente que también pasa horas en el computador por motivos de trabajo o estudio, y los mouses “no gamer” no son tan cómodos. Mi caso es el siguiente: sufría de tendinitis con frecuencia, hasta que me compré el mouse gamer más barato que encontré. ¿Qué sucedió? Mi tendinitis desapareció en gran parte. ¿Pero qué queda para la gente que no juega videojuegos y que, por lo tanto, no necesita un mouse con botones extra? Todos estos productos deberían ser cómodos, y punto.

  1. Silla gamer

Al igual que en el punto anterior, creo que todas las sillas de escritorio deberían ser lo suficientemente ergonómicas como para estar horas sentado sin que te duela la espalda (y el cuerpo entero, honestamente). Si el producto se llama “silla de escritorio”, se espera que te sirva para pasar horas sentado frente a uno, y no que sea necesario pagar 100 lucas como mínimo para tener algo decente.

Entiendo que mientras más características tenga un producto, más caro será. Pero no considero justo que existan productos que no cumplan un mínimo de calidad. Al fin y al cabo, se espera que cumplan su función de la mejor forma posible. Tampoco considero justo que haya que pagar un ojo de la cara para adquirir cosas que son necesarias. Quizás algunos piensen que esto es quejarse de lleno, pero no ignoremos el hecho de que una mala postura puede generar problemas de salud a largo plazo, que tener equipos electrónicos era necesario de antes de la pandemia, y que todos tenemos derecho a un rato de ocio. Además, esto es un reflejo de una realidad que ha mejorado pero que no tiene un cambio real: la gente vive a penas y nadie hace nada.

 

 

 

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